LAS JORNADAS DE EDUCACIÓN PARA LA SALUD COMPARTEN TÉCNICAS PARA REDUCIR Y CALMAR SITUACIONES DE CRISIS CON PERSONAS AUTISTAS

La sede central de Grupo Quatrium acogió una nueva sesión de las Jornadas de Educación para la Salud, que acaba de inaugurar su II edición, bajo el lema “Contagiando calma. Trastorno del espectro autista”. Al frente de ella estuvo la Dra. María Carou López, psicóloga clínica de la Unidad de Salud Mental Infanto-Juvenil (USMIJ) del Complejo Hospitalario Universitario (CHUS) de Santiago, quien puso el foco en el autismo, una condición que afecta a la configuración y funcionamiento cerebral, un trastorno que se caracteriza por la dificultad de comunicación, interacción social, flexibilidad del pensamiento y conducta.

La psicóloga clínica destacó que esta condición tiene un gran impacto en quien lo padece, que conlleva un alto nivel de estrés y ansiedad, un riesgo de aislamiento social o de ser injustamente tratada como una persona con un déficit intelectual. Es más, en ocasiones, de acuerdo a las palabras de la Dra. Carou López, se niegan los derechos y oportunidades a estas personas al ser percibidas con un riesgo de exclusión y otro aspecto destacado por la experta fue la recomendación de poner especial cuidado durante la etapa escolar porque las posibilidades de sufrir acoso son un hecho.

La psicóloga clínica también enfatizó el papel de la familia y de aquellas personas que acompañan o cuidan de quienes padecen TEA. A pesar de la afectación en su bienestar y calidad de vida ya que es necesario atender las demandas físicas, psíquicas y económicas que supone esta situación, Carou López afirmó que cuando la familia es capaz de participar activamente en las intervenciones, la eficacia aumenta y los avances en el aprendizaje son más eficaces y rápidos.

Para prevenir y reducir estas situaciones ayuda cambiar la interpretación de que “la persona es un problema”, por “la persona tiene una necesidad para la que se necesitan apoyos” y colaboración con el objetivo de mejorar  su bienestar.

Mantener la calma, evitar intentar que la persona que está sufriendo la crisis entre en razón, eliminar el estrés sensorial si se detecta el foco que genera la situación, cambiar el foco de interés y reforzar, son algunas de las claves para conseguir aminorar o incluso evitar estos episodios.