• En el marco de las II Jornadas de Educación para la Salud, el Dr. Jesús Pino, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela, estuvo al frente de la sesión “Dolor de espalda en infancia y adolescencia” que se celebró en la sede central de Grupo Quatrium
Entre un 30 y un 40% de los menores sufren dolor de espalda en algún momento de su vida y la zona lumbar suele ser la más afectada. Entre la población española de entre 13 y 15 años, el 51% de los chavales y el 69% de las niñas o chicas han presentado, en algún momento, episodios de dolor de espalda, pero a partir de los 15 años la frecuencia es muy parecida a la de los adultos. Una situación preocupante ya que se trata de un dolor que limita y afecta a la calidad de vida de quien lo padece, incluso en la infancia y adolescencia.
Así lo destacó en su intervención el Dr. Jesús Pino, especialista en Cirugía Ortopédica y Traumatología en el Hospital Clínico de Santiago de Compostela, quien estuvo al frente de la sesión “Dolor de espalda en infancia y adolescencia”, que se celebró en la sede central de Grupo Quatrium, en el marco de las II Jornadas de Educación para la Salud.
Entre las causas más habituales en la que puso el foco el experto están el estilo de vida sedentario o el uso excesivo de dispositivos electrónicos, ya que la falta de ejercicio es muy perjudicial para la espalda, ha recalcado el cirujano, pero también los malos hábitos posturales pueden estar detrás o incluso las situaciones de estrés y ansiedad, entre otros. Y, por supuesto, cuando duele la espalda puede deberse a alguna patología orgánica, por eso resulta clave hacer una consulta con el especialista, recomendó.
La evaluación temprana es fundamental
El Dr. Pino advirtió de que, en ocasiones, el dolor de espalda puede ser consecuencia de un proceso grave, por lo que es fundamental realizar una evaluación temprana con el objetivo de descartar una enfermedad subyacente grave como infecciones, tumores, espondilolisis, escoliosis o hernia discal.
Especial atención, ha destacado el especialista en Traumatología, si el dolor aparece en niños de 5 años o menos, si se acompaña de fiebre o pérdida de peso, debilidad o entumecimiento, dificultad al caminar, dolor que irradia hacia una o ambas piernas o un malestar que impide conciliar el sueño. En esos casos hay que buscar atención médica lo antes posible, aconsejó.
